El otro día me toco ver, casi por
imposición de mi hijo, parte del festival de
Eurovisión. En contra de lo que esperaba, la verdad es que
me reí con ganas, porque de lo que se trataba era de hilar
chorrada tras chorrada y el concurso era una excusa tan buena como
otra. Lo da las votaciones ya daba un poco de grima, y empezamos a
zapear. A lo mejor estaba todavía influido por el buen
rollo, pero estaban echando un documental y lo primero que veo es
un tío hablando sobre un envoltorio de helado que
habían desarrollado y tanto lo que explicaba como la forma
de hacerlo transmitía buenas vibraciones y era convincente.
El envoltorio estaba hecho de un material completamente
biodegradable y se mantenía sólido a baja
temperatura, pero en cuanto dejaba de estar en contacto con el polo
se empezaba a licuar sin ensuciar ni dañar nada. No solo eso
sino que contenía semillas, así que podían
servir para que arraigasen o como alimento para los pajaros...
Mientras intento asimilar que Malcolm ya
no volverá, desayuno con la mirada perdida y el Telehit
sintonizado. Se que no está bien y que no puedo hacerme
más que daño, pero de vez en cuando sale alguna
marcianada que me sacude el alma. Como la Sabrina Sabrok, que ha
conseguido triunfar a base de inflarse los pechos hasta alcanzar la masa crítica, de tal manera que
ha conseguido eliminar cualquier elemento erótico que
pudieran tener y convertirse en algo parecido a Wallace y Gromit
pero en patético (no, no es un juego de palabras).
Pero lo de estos es todavía más alucinógeno.
No he masticado la tostada que tenía en la boca, ni siquiera he conseguido cerrar la boca, hasta que no ha
terminado el video. Y he tenido que buscarlo y verlo otra vez para
poder creermelo. Esas pintas de jevis de psiquiátrico con esas poses
de Kiss de todo a un euro, lágrima abdominal incluida, que además no casan ni de
coña con la babosada que estan cantando. Asombra. Y
más aún cuando, buscando por la red, veo que tienen
exito y bastantes seguidoras que les quitarían el exceso de
maquillaje a bocaos.
Puede que haga daño, pero hay que compartirlo ...
El primer año que se lleva Scorsese
un Oscar y tiene que ser por un remake. Deja un gustillo agridulce
después de la cantidad de películones que ha hecho,
pero menos es nada.
Gracias a ello me he enterado que la
película original era Infernal Affairs - Juego sucio, que tenían en el videoclub con una portada horrible. Si te fiabas de ella creerías que era de tías con cachas y tiros
de tíos cachas y alguna escena con música de saxo.
El caso es que con pocos días de diferencia me he visto las
dos y así puedo comparar un poco...
Ha muerto Luigi Comencini. Y que mejor despedida que volver a ver algo suyo. No hace mucho pude alquilar el dvd de la serie Las aventuras de Pinocho, así que intentaré pillar donde pueda la divertida Todos a casa para echar unas risas a cuenta de la estupidez de la guerra con Sordi y compañía.