Esto no pretende ser una crítica porque para eso tienes que tomar un poco de distancia y buena disposición mental. Y en eso no llevo una buena temporada, estoy en ese estado depresivo de sentimiento de culpabilidad permanente en el que te sorprendes de vez en cuando exclamando ¡mierda, joder! sin venir a cuento ni poderlo evitar (y echando rápidamente una mirada alrededor a ver si has asustado a alguien).
Así que decides ir con la familia a ver la última de Indy por si puede ayudarte un poco, a ver si consigue dar con algún resorte que te recuerde los buenos ratos que pasaste con las anteriores. Y lo consigue.
A lo peor el guión no es tan bueno, o se incline demasiado a la fantasmada, pero a los quince minutos ya no sentía la butaca en el culo y a la mínima chorrada me salía la carcajada.
Eso es lo que me ha enganchado del cine toda mi vida y películas como estas las que hacen que mantegas la ilusión. Han sido dos horas muy cortas pero repletas de imágenes y de aventuras, he visto la cara de bobo que se le ha puesto a Indy al reencontrar a Marion, cataratas, persecuciones, hormigas carnívoras y creo que alguna nave ardiendo más allá de Orión.
Sales mejor, comentando con tu chaval alguna de las escenas y sin arrastar tanto los pies. ¿Como vas a criticar esto?
En 1945 los nazis fueron a la luna. En 2018 regresan.
Con este avance, ¿quién quiere resistirse?. La pena es que todavía nos va a tocar esperar bastante. La gente que nos regaló (literalmente) Starwreck: in the Pirkinning van rematando su segundo largo: Iron Sky. Y por la pinta que tiene este anuncio, va a estar mejor que la anterior.
Además intentan revolucionar la manera de hacer películas y mantienen la web Wreck a movie, para poder iniciar producciones -o unirse a alguna en marcha- de manera colaborativa.
P.D.: Después de la caída de Stage6 busco un sitio donde poder guardar videos como el de StarWreck y, por ahora, lo he subido a ...
Ya sabemos que hubiera pasado si la república hubiera ganado la guerra civil: Mamen Mendizábal estaría en todas partes.
Eso es lo que parece visto Viva la república que echaron ayer por la sexta. No se que tal estaría de documentación histórica, pero como ucronía (o contrafactual como lo llamaron) era bastante aburrido. Mamen pululando y poniendo caritas con una realización que no consigue que te metas en la historia ni un segundo, enfocando obsesivamente banderas republicanas a ver si así nos lo creíamos. Pues no, y menos con algunas infografías de segunda y metidas con calzador.
Tenía cierta gracia lo de Aznar como presidente de la república o los niños cantando el himno de Riego con las mismas ganas con las que se canta cualquier himno en la escuela. Y para rematar unas disculpas innecesarias a quien se pueda ofender y un como se hizo de la superproducción.
Y dicen que su referencia es CSA, pues no os queda nada. Sin ser una maravilla tiene ritmo, mala leche y no está todo el rato preocupándose por quedar bien.
Estoy completamente fascinado por este juego que debería exhibirse en los museos. No hacen falta más de cinco minutos para ver que es algo especial en cada detalle. Voy a llamarlo arte a pesar de que tengo la sensibilidad artística de una ameba para intentar expresar la diferencia de grado que transmite algo que provoca una inmersión tan definitiva en otra realidad. Juegos hay muchos, bastantes de ellos buenos, algunos muy buenos y de vez en cuando uno que destaca por encima de todos, bien por la ruptura con lo anterior, por su calidad técnica o por algo menos definido pero más duradero...