Al final de la película eché de menos que saliera Rod Serling, pipa en boca, contando alguno de sus epílogos morales. Aunque tiene cierto parecido con Los pájaros, su afán por explicarse la acercan más a cualquier episodio de En los límites de la realidad, lo que no es nada malo y lo digo por acotar. También aviso que me gustan hasta El bosque y La joven del agua, así que no os quejéis luego.
Toda su primera mitad es magistral. Las primeras imágenes en el parque parecen recordar el inicio de Cell de S. King pero la amenaza es mucho más incomoda y sutil porque, como el DNI, es personal e intransferible. Con una planificación similar a la escena de la playa de Tiburón pero a lo bestia, la percepción de la amenaza no es inmediata ni afecta a todos a la vez, sino que va generando diferentes oleadas que se superponen unas a otras, dando forma al drama.
Shyamalan sabe encontrar siempre el ritmo correcto y cada uno de los planos va presentando al siguiente con lógica implacable y sabiendo que le seguiremos con angustia y fascinación. Valga como ejemplo ...
el suicidio del policía que ya hemos visto en los avances: Nos enseña el atasco de tráfico y la conversación entre el agente y un conductor: Nos muestra a los dos perfectamente y pasamos a un travelling con la cámara a ras de suelo en el que solo podemos ver las piernas del policía. Oímos el disparo y al caer el cuerpo podemos ver la pistola, la cara del muerto y los pies del conductor que sale de su coche, avanza y recoge la pistola. Repetición de la jugada y ahora vemos el nuevo cadáver y unas bonitas piernas de mujer que caminan hacia el arma. Oiremos el sonido pero no mostrará la caída del cuerpo y nos dejará con nuestra curiosidad enfermiza intacta.
La pega es que por la naturaleza del guión hay que despejar las dudas de lo que pasa para que la historia pueda seguir progresando, lo que permite imágenes preciosas e inquietantes, pero que hacen bajar varios puntos el nivel de la peli. Que aún así está bastante por encima de lo que solemos ver en el cine.
La aparición de Betty Buckley se agradece, podría ser perfectamente el mismo personaje de la profesora de Carrie (otra vez King) que se haya aislado amargada de la especie humana en el campo después de la matanza. Memorable la escena de la cena, hay que ver lo que puede llegar a incomodar un manotazo.
Dos últimas notas: Si hubieran cambiado a Zooey por una planta de plástico hubiera sentido más empatía. Como dato indignante fijaros en lo que cuesta una megacasa nueva de varias plantas y con terreno en Norteamérica, se ve perfectamente en el cartel.
No será lo mejor de su director, a estas alturas no tengo muy claro cual podría serlo porque voy cambiando de opinión según el número de veces que las reveo, pero ya tengo ganas de que saquen el dvd.
Escrita el 20-07-2008 17:33. Puedes seguir las respuestas a esta entrada con el RSS 2.0 feed. Entrada favorecida 110 veces. Puedes dejar un comentario.
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