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¨ Por qué soy un insumiso ? - J.A. Cantalapiedra -------------- 04/06/93
Me llamo Juan Angel
Cantalapiedra, soy objetor insumiso, y el pasado 3 de Mayo fui juzgado
por el "supuesto" delito de negativa a cumplir el Servicio Militar. El
fiscal solicitaba una pena de 2 años 4 meses y un día y fui condenado
con esa pena por el titular del Juzgado número 3 de lo Penal, Jesús
Bartolomé Reino, que rechazó todos los testigos presentados para mi
defensa.
Nací hace 23 años en Valladolid y actualmente trabajo en hostelería.
Mucho antes de incorporarme a filas tenía claro que me negaría, cuando
esto sucediera, al considerar que el servicio militar supone la pérdida
de las libertades y derechos más fundamentales, de todo tipo de acción
política o sindical, de cualquier tipo de libertad de expresión y, en
ocasiones del propio derecho a la vida.
Conocía la posibilidad de realizar la Prestación Social Sustitutoria al
Servicio Militar, los llamados servicios sociales, aunque entre ambos
no exista ningún parecido: lo que se impone no es un servicio sino un
castigo por negativa a cumplir la mili. La P.S.S. no nace como un
servicio social, sino como una imposición militar a todas aquellas
personas que se niegan a colaborar con el Ejército y su servicio
militar. Los objetores son obligados a trabajar en "centros sociales"
controlados por el Estado: Cruz Roja, Inserso, ONCE, Protección Civil
...; instituciones que en ningún momento se enfrentan a las injusticias
que genera el propio Estado, asumen los mismos esquemas jerárquicos que
el aparato miitar, a la vez que sirven de mano de obra barata e
impuesta, sin la aprobación de las Organizaciones Sindicales o los
Comites de Empresa, enfrentándose claramente a los derechos de los
trabajadores, al ocupar puestos no retribuidos en detrimento de
asalariados despazados en un derecho fundamental.
Me puse a trabajar en el M.O.C.; lo primero que hice fue presentar ante
el C.N.O.C. una declaración de objeción de conciencia. En ella
comunicaba mi condición de civil objetor y rechazaba la potestad de
cualquier tribunal para juzgar mi conciencia. Asimismo informaba que de
la misma manera que objetaba el ejército y al servicio militar lo hacía
a la P.S.S. Esta declaración (que no solicitud) presentada por más de
10.000 objetores desde 1985 - y aceptada por el C.N.O.C. - fue denegada
desde 1988.
Ante esta situación, el MOC y los diferentes grupos antimilitaristas,
comienzan a diseñar una estrategia colectiva de desobediencia civil,
para negarse a cumplir el servicio militar que denominamos INSUMISION.
Consiste en la presentación ante los juzgados civiles de los jóvenes
llamados a filas para comunicarles nuestra negativa, sin eludir la
acción de la justicia. Junto al insumiso se autoinculpan 4 personas -en
mi caso tres objetores amnistiados y un sindicalista- que
comunican que me ha instado a tomar esta postura, asumiendo la misma
responsabilidad que yo, pues legalmente cometen el mismo "delito".
El 28 de mayo de 1992 debería haberme incorporado a filas. Me
presento ante el juzgado de guardia, para comunicar mi negativa a
realizar la mili y reafirmar mi condición de civil. Se abren
diligencias y, finalmente se llega, tras la celebración del juicio, al
día 7 de mayo de 1993, día en que se hace pública la sentencia, que me
condena a 2 años 4 meses y un día de prisión.
¿ Por qué soy Insumiso ?
Creo que es de justicia que los individuos digamos no a las leyes
injustas. Deben ser desobedecidas. Desde el momento en que te declaras
objetor insumiso, es decir el momento en que tienes que tomar una
postura de desobediencia para trabajar en una sociedad basada en unos
valores como la paz y la igualdad, y te planteas que la insumisión al
Ejército está interrelacionada con otras posturas que implican la
mejora de la sociedad civil. para mi tambien es insumisión:
- No estar de acuerdo con 3 millones de parados
- Posicionarme en contra de la marginación de más de 10 millones de personas en este país
- Entender que las relaciones entre las personas y los pueblos
deben estar basadas en el diálogo, la colaboración y el
entendimiento pacífico.
- Decir basta al rearme a los impresionantes gastos de defensa y al absurdo despilfarro de vidas
- Pensar que todo individuo es libre, aunque quieran demostrar lo contrario
He trabajado en la medida de mis posibilidades desde 1988, y pienso
seguir haciéndolo cuando concluya este secuestro. La insumisión no
puede
ser encarcelada, socialmente está reconocida. Nos ponen carceleros y todavía no se han enterado que las ideas están fuera.
Ahora, con más fuerza que nunca, "Insumisión".
J.A. Cantalapiedra
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