En mi particular ranking de frases hechas, estúpidamente hechas, gana por goleada (y eso que compite con perlas como A Pesar de Sus Posibles Errores, América Es Un Modelo de Democracia o la ya prehistórica Es Un Tio Muy Majo, Si Hasta Fuma Porros) la inigualable Yo Es Que No Veo La Tele.
Se suele decir con cierta sonrisilla de suficiencia, para que te
imagines que el tiempo que tú pierdes viendo estupideces, el lo puede
dedicar a estudiar sánscrito, revolucionar los dogmas filosóficos o
enmendarle la plana a Stephen Hawking.
Me encantan los zombis. La Noche de los Muertos Vivientes la
vi en plena depresión adolescente en el gran Matallana, y me la curó en
el acto. Desde entonces he visto casi todo lo que he podido y eso que
en principio el tema no da para mucho.
Los muertos se levantan y se comen a los vivos. Ya está. Sin más
sutilezas, siendo lo más gráfico posible y sin chorradas de que es
mejor sugerir que mostrar porque la imaginación del espectador, bla,
bla, bla... Después de un buen mordisco, con chorretón de sangre y con
hilillos de carne estirándose, la imaginación sigue funcionando y si le
muestras más, se dispara aún más. Y aterroriza que es de lo que se
trata.
Aprovechando los últimos coletazos de las vacaciones he cambiado el
software, aunque no se notará mucho por ahora ya que es una versión 1.0.
Para los que no os hayais enterado: Miro la compañía australiana creadora de Mambo CMS ha efectuado una serie de maniobras, entre ellas la creación de la Fundación Mambo.
08-06-2005 20:59YoyoPublicado en Música y radioVisto: 1318
Reconozco que no siento pasión por el jipjop, alguna vez escucho algo de la Mala, algo suelto de la Excepción, y no cambio de canal si sale un vídeo de Eminem que me suele hacer gracia.
Pero cada vez que oigo El Rimadero me da la misma impresión que OT, los programas de descubrimiento de nuevas folcloricas, o los de discos dedicados: No entiendo de donde les viene tanta emoción, todos haciendo lo mismo sintiéndose únicos.
Tenía la intención de no utilizar este área para comentar novedades,
que sirviera para recomendar cosas que pudieran pasar un poco desapercibidas o descubrimientos al margen de la avalancha de información sin contenido de las promociones
Y mira por donde rompo mi intención con la que será una de las
publicitadas hasta la nausea. Que le voy a hacer, si yo nací en el
Mediterráneo... y crecí con La Guerra de las Galaxias. Me
acuerdo de las conversaciones con Chuchi durante meses imaginando como
serían los cazas Y y los X, teniendo una ligera idea de la trama por lo
que se iba dejando caer en las revistas y alucinando con la idea de que
se iban a hacer nueve películas. A veces Chuchi pillaba algún
boceto que lo único que conseguía era que se nos hiciera más larga la
espera. Cuando al fín conseguimos verla en la platea del Calderón,
sentados en un banco de madera más duro que una piedra, no cerramos la
boca durante toda la proyección, y hasta el final no nos dimos cuenta
de lo que nos dolía el culo. Daba igual, tuvimos conversación para rato
y a esperar las siguientes...
Y el sábado he visto la última con mi hijo, lo que ha sido muy
emocionante. Así que no puedo ser muy imparcial. He crecido, disfrutado
y envejecido con un culebrón galactico que me ha dado muy buenos ratos
y un entretenimiento de primera. Hace casi treinta años se la hacía de
menos comparándola con la también maravillosa 2001, y ahora se compara esta segunda trilogía con la primera para que salga perdiendo.
Es más, parece que el que la fastidia es Lucas: la mejor -El Imperio contrataca-
no la dirige él, cuando hace La Amenaza Fantasma mete a un Jar Jar
odioso (como si los Ewoks se merecieran el Oscar), y luego no ha hecho
más que devaluar a Darth Vader.
Vale, puede ser pero me dá lo mismo. Para mí todos los capítulos
juntos forman una sóla peli grandiosa, que me veré bastantes veces más,
como me veré las de Indiana y rejugaré al Monkey Island o al Día del
Tentáculo.