Hace un año salía en todos los informativos la historia de Stella Stevenson que había creado una empresa de productos antibalas para bebés, después de que el suyo sobreviviera a un tiroteo.
Incluso vimos el vídeo en el que disparaba a su chaval protegido por un cochecito blindado. Son de esas cosas que chocan pero pasan rapidamente al olvido. Hasta que el otro día, buscando una noticia antigua, me entero de que todo era otra viralada para promocionar Shoot´Em up, una peli de tiros, que por supuesto me he bajado enseguida. Mosquea un poco que los medios que tanto bombo dieron a la noticia no hayan puesto el mismo interés en rectificarla.
Y la peli ¿que?. Pues aún estoy estupefacto, creo que es la mejor adaptación de un videojuego no existente jamás llevada a la pantalla. Para conseguir la misma sensación de estarla viendo con el joystick en la mano deberíamos irnos a otros generoX.
Es imposible saber la cantidad de fiambres que podemos llegar a ver en poco más de hora y cuarto, no digamos ya de los disparos. Ni Stephen Hawkins y Punset juntos y con calculadora serían capaces de contarlos...
No, ni con engañosos recuerdos nostálgicos puedo decir que me gustaran Heidi o Marco. Me parecían un peñazo insoportable con muñequitos estáticos y moralina pesada para torturar a los chavales. Pero algo debían tener, porque el estudio Ghibli y su cabeza Hayao Miyazaki han dado unas cuantas películas impresionantes, a pesar de que en las caras y en los ojos de sus protagonistas todavía se pueden ver los rasgos de Heidi y compañeros.
En casa hemos gozado mucho con Porco Rosso, El castillo en el aire, El viaje de Chihiro o Nicky la brujilla repartidora, entre otras.
El tiempo pasa a toda leche y el otro día nos pusimos a ver la primera peli del hijo de Hayao: Goro Miyazaki, que para su debú ha echado mano de una serie de cuentos de fantasía de Ursula K. Le Guin. No los conozco, una vez me puse a leer un libro de ciencia ficción de Ursula y no pude acabarlo, harto de que cada dos páginas echara en cara al lector que si no le gustaba era por que aún era un machista.
En el guión no se nota nada que tenga el apoyo de una o varias novelas detrás. Pero nada, nada...
Esto no pretende ser una crítica porque para eso tienes que tomar un poco de distancia y buena disposición mental. Y en eso no llevo una buena temporada, estoy en ese estado depresivo de sentimiento de culpabilidad permanente en el que te sorprendes de vez en cuando exclamando ¡mierda, joder! sin venir a cuento ni poderlo evitar (y echando rápidamente una mirada alrededor a ver si has asustado a alguien).
Así que decides ir con la familia a ver la última de Indy por si puede ayudarte un poco, a ver si consigue dar con algún resorte que te recuerde los buenos ratos que pasaste con las anteriores. Y lo consigue.
A lo peor el guión no es tan bueno, o se incline demasiado a la fantasmada, pero a los quince minutos ya no sentía la butaca en el culo y a la mínima chorrada me salía la carcajada.
Eso es lo que me ha enganchado del cine toda mi vida y películas como estas las que hacen que mantegas la ilusión. Han sido dos horas muy cortas pero repletas de imágenes y de aventuras, he visto la cara de bobo que se le ha puesto a Indy al reencontrar a Marion, cataratas, persecuciones, hormigas carnívoras y creo que alguna nave ardiendo más allá de Orión.
Sales mejor, comentando con tu chaval alguna de las escenas y sin arrastar tanto los pies. ¿Como vas a criticar esto?